<?xml version="1.0" encoding="UTF-8" ?><!-- generator=Zoho Sites --><rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"><channel><atom:link href="https://www.patriciacoach.com/blogs/tag/Disciplina-Positiva/feed" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>patriciacoach - Blog #Disciplina Positiva</title><description>patriciacoach - Blog #Disciplina Positiva</description><link>https://www.patriciacoach.com/blogs/tag/Disciplina-Positiva</link><lastBuildDate>Wed, 13 May 2026 04:52:34 +0200</lastBuildDate><generator>http://zoho.com/sites/</generator><item><title><![CDATA[Qué hacer para que tu hijo se adapte a la llegada de un hermanito]]></title><link>https://www.patriciacoach.com/blogs/post/como-hacer-que-tu-hijo-se-adapte-a-la-llegada-de-un-hermanito</link><description><![CDATA[Vuelvo después de este pequeño parón para dar respuesta a algunas de las consultas que me vais solicitando por correo electrónico. Muchas gracias por ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="zpcontent-container blogpost-container "><div data-element-id="elm_AsUpYcf7SYWkmTXJ2urGdA" data-element-type="section" class="zpsection "><style type="text/css"></style><div class="zpcontainer-fluid zpcontainer"><div data-element-id="elm_qAJ_gZSZQxOOPa8lToBOGw" data-element-type="row" class="zprow zprow-container zpalign-items- zpjustify-content- " data-equal-column=""><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_-38WKvbJSPyWXvHCoRQD5Q" data-element-type="column" class="zpelem-col zpcol-12 zpcol-md-12 zpcol-sm-12 zpalign-self- "><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_C0oruRSDT3Gp7DtzSE122Q" data-element-type="text" class="zpelement zpelem-text "><style></style><div class="zptext zptext-align-center " data-editor="true"><div>Vuelvo después de este pequeño parón para dar respuesta a algunas de las consultas que me vais solicitando por correo electrónico. Muchas gracias por vuestro apoyo y &nbsp;por dejarme entrar en vuestros hogares, como siempre <strong>espero poder daros algo de luz en vuestros momentos de tormenta y como sé que el tema de la llegada de un nuevo miembro en la familia es muy recurrente, hoy vengo a contaros una historia, de la que os invito a reflexionar:</strong><strong>“Sara tiene 4 años de edad</strong>, <strong>ella ha sido la única niña en su familia hasta ahora</strong>. Sus padres, abuelos, tíos, profesores,&nbsp; la quieren y están contentos con su evolución y desempeño tanto en casa como en el colegio. <strong>Todos se sienten orgullosos de ella.</strong><strong>Un día Sara recibe el “Gran Regalo”, ha nacido su hermanito Hugo.</strong><strong>Sara,</strong><strong>observa, que con su llegada empiezan a venir visitas con regalos para el bebé</strong>, sus abuelos y tíos también quieren verle, todos se acercan para hablarle con un tono especial, todos quieren tenerle en brazos y hacerle carantoñas, t <strong>odos le prestan atención a él y no tanto a ella.</strong><strong>Percibe</strong><strong>que sus padres ya no pueden jugar con ella porque están muy ocupados atendiendo al pequeño,</strong>&nbsp;ya que éste no sabe hacer nada solo, mamá le tiene constantemente en brazos para poder darle el pecho o el biberón &nbsp;y papá se encarga de bañarle y cambiarle el pañal mientras mamá descansa. Todas las conversaciones desde su llegada giran en torno a su hermano: “mira como mama, mira que pies tan pequeñitos, se parece a su papá, es tannnn bonito...”. Todo el mundo tiene una mirada, una palabra o un gesto bonito hacia él. <strong>Sara interpreta</strong> &nbsp; <strong>que todos quieren más a su hermanito y empieza a creer que, para sentirse importante debe llamar la atención de sus padres, </strong>por lo que decide hacer lo mismo que hace el bebé, comienza a pedir que le den de comer, habla sin que se la entienda&nbsp; y hasta vuelve a hacerse pis encima, cuando hace tiempo que controlaba perfectamente sus esfínteres. <strong>Sara se siente desplazada</strong>, <strong>cree que ha perdido su lugar</strong>, además le dicen que este nuevo miembro de la familia se va a quedar siempre en casa y que debe quererle, cuidarle y tratarle bien, cosa que ella no entiende, con lo que decide de manera inconsciente hacer lo que hace el bebé para llamar la atención de sus padres. <strong>Sara comienza a tomar decisiones, en función de sus creencias erróneas ( cree que no la quieren ) y de manera inconsciente, para volver a sentirse querida, empieza a hacer las cosas que hace el bebé,</strong> llora&nbsp;constantemente, comienza a pedir que la den de comer, cuando ella comía perfectamente sola y además vuelve a hacerse pis por la noche para que la cambien el pañal ( al igual que hacen con el bebé) &quot; <strong>Con la historia de Sara podemos entender cómo se siente Sara con la presencia de este “regalo”.</strong> P <strong>ara ella es muy difícil aceptar que la atención a la cual estaba acostumbrada recibir ahora tendrá que compartirla con alguien más.</strong> Ha creado un sistema de creencias erróneo ( creer que sus padres ya no la quieren ) &nbsp;para buscar atención, &nbsp;pero funciona porque aunque sea para mal sus padres la atienden. <strong>Sara podría ser ejemplo de cualquier pequeño que de repente se convierte en hermano mayor,</strong> con la diferencia que cada niño puede experimentar unas emociones u otras, pero todas ellas &nbsp;normales, aunque se hayan formado bajo una creencia errónea. Como a veces, aún con la historia de Sara, nos cuesta ponernos en lugar del&nbsp; pequeño que como regalo recibe un hermanito, <strong>te voy a invitar a que te imagines, otra historia más:</strong><strong>Imagínate que un día tu pareja te dijera que el día “X” va a venir a casa una persona nueva a la familia y que tendrás que quererla, cuidarla, protegerla…</strong> Llega ese día y tu pareja entra por la puerta con otra persona a la que quiere, es guapísima, graciosa y con su llegada todas las miradas van exclusivamente a ella/el. Tú quedas en segundo plano para todo el mundo. Notas como viene tu familia a conocerla, la miman, la besan, la hablan de una forma cariñosísima y mientras tanto tú quedas al margen. Tu pareja se dedica en exclusiva a ella/el, le invita a cenar, está constantemente con ella/el y no para de besarla y abrazarla. <strong>Imagínate: ¿cómo te sentirías ante tal situación?, ¿qué pensarías de tu pareja?, ¿qué harías para recuperar la atención?</strong> Igual ahora te resulta más fácil entender a Sara, ya que ella se sentía y pensaba exactamente lo mismo que tú en el ejemplo anterior. Y entonces, seguramente te preguntarás y ¿qué puedo hacer? <h3>T<strong>e invito a que tengas en cuenta lo siguiente para que tu hijo se adapte a la nueva situación de la mejor manera posible:</strong></h3><ul><li><strong>Ponte en su lugar,</strong> imaginándote las escenas que te he comentado antes, igual así logras entender cómo se siente y lo que piensa.</li><li>P<strong>aciencia, paciencia y más paciencia,</strong> según vaya pasando el tiempo todo se irá colocando, repítete: “todo pasa y todo llega”.</li><li><strong>Involúcrale para sea tu ayudante</strong>, pídele que colabore con las tareas del cuidado del bebé (bajo supervisión y en las que consideres que puede, claro).</li><li><strong>Recuerda que con sus retrocesos lo único que te está queriendo decir es: “Sólo soy un niño y quiero pertenecer”. &nbsp;&nbsp;</strong></li><li><strong>Busca soluciones a sus retrocesos de manera conjunta</strong>, sin sermones ni haciéndole sentir mal, recuerda: tu hijo sólo buscar sentirse querido.</li><li><strong>Dedícale un tiempo especial exclusivo para é</strong>l, puede ser acordado por los dos o si es muy pequeño juega o haz con él aquello que sabes que le encanta.</li><li><strong>Dile que le quieres y que le entiendes</strong>, ahora más que nunca necesita saber qué le amas. Díselo más que nunca, en todo momento y con cada enfado o marcha atrás.</li></ul><strong><em>Si aun probando estás pautas ves que tu hijo sigue sin sentirse perteneciente o conectado puedes contactar conmigo para que te asesore personalmente, solo tienes que escribirme a <a href="mailto:info@patriciacoach.com">info@patriciacoach.com</a></em></strong> Si te apetece puedes compartir conmigo, si tienes más de un hijo, ¿cómo recuerdas la llegada del segundo bebé en tu hogar? <strong>Te espero al otro lado</strong><strong>Un Abrazo!</strong><strong>Patricia Coach</strong> &nbsp; &nbsp; &nbsp;</div></div>
</div></div></div></div></div></div> ]]></content:encoded><pubDate>Tue, 29 Jan 2019 06:31:49 +0100</pubDate></item><item><title><![CDATA[Cómo focalizar en todo lo positivo que tienes en tu familia]]></title><link>https://www.patriciacoach.com/blogs/post/como-focalizar-en-todo-lo-positivo-que-tienes-en-tu-familia</link><description><![CDATA[¿Cómo estás? Si me sigues por las redes, sabrás que estuve una semana en México aprendiendo nuevas herramientas de Disciplina Positiva para Familias y ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="zpcontent-container blogpost-container "><div data-element-id="elm_rLdiBm_qT8WgCxu7bIufmw" data-element-type="section" class="zpsection "><style type="text/css"></style><div class="zpcontainer-fluid zpcontainer"><div data-element-id="elm_9BHPXTcpSnSQ3MutrAmnQQ" data-element-type="row" class="zprow zprow-container zpalign-items- zpjustify-content- " data-equal-column=""><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_ZZjERRNLRyaLJWjdETZLVA" data-element-type="column" class="zpelem-col zpcol-12 zpcol-md-12 zpcol-sm-12 zpalign-self- "><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_VoX9cSFXR0u_qeIdD_cXkw" data-element-type="text" class="zpelement zpelem-text "><style></style><div class="zptext zptext-align-center " data-editor="true"><div><strong>¿Cómo estás?</strong> Si me sigues por las redes, sabrás que <strong>estuve una semana en México aprendiendo nuevas herramientas de Disciplina Positiva para Familias y para la Pareja.</strong> Ha sido una experiencia maravillosa e inolvidable por la suerte de encontrarme con un grupo de personas que sin conocernos me han aportado tanto. Con todo lo vivido <strong> y</strong> aprendido,&nbsp; <strong>he vuelto&nbsp;cargada de energía y con muchas ganas de compartir contigo algunas de las cosas que aprendí</strong>&nbsp;allí. <strong>Una de las cosas que más se repitió</strong> en esos días de formación <strong>fue la importancia del Respeto hacia uno mismo, hacia el entorno y hacia el otro</strong>, ya sea tu hijo o tu pareja (si es que tienes) <strong>y cómo hacer para llevar el respeto al día a día en el hogar.</strong> Parece algo fácil y sencillo, pero en numerosas ocasiones, por falta de consciencia, o simplemente porque no tenemos las herramientas necesarias, faltamos al respeto a nuestra familia, sin darnos cuenta de lo importante que es sembrar esa semilla en nuestro hogar, para así en el futuro poder recoger los frutos que tiene el tener esa preciosa cualidad. <strong>Te iré hablando sobre ello en los siguientes post </strong>que vaya publicando los martes ;) <strong>Otra de las cosas</strong> en las que estuvimos trabajando <strong>y en lo que quiero profundizarte hoy es sobre:</strong><h3><strong>&nbsp;Cómo focalizar en todo lo positivo que tienes en tu familia</strong></h3> Algo que me parece fundamental para empezar a tener una actitud positiva hacia nosotros y hacia nuestros seres queridos. <strong>Estamos tan acostumbrados a la queja,</strong> a pasar una gran parte de nuestro tiempo <strong>fijándonos en aquellas cosas que no tenemos, </strong>que nos faltan <strong>, en los “defectos” que tienen nuestros hijos o parejas, que dejamos de lado </strong>dar valor y <strong> apreciar todo los positivo que tienen.</strong> En la mayoría de los casos, en este lado del planeta,&nbsp; <strong>tenemos un 80 % de cosas positivas en nuestra vida</strong><strong>y un 20 % de cosas negativas</strong> o a mejorar, <strong>pero el problema está en que pasamos la mayor parte del tiempo focalizándonos en ese 20</strong> %, en vez de en el 80 %. Darse cuenta de que hay cosas a mejorar está genial para poder crecer como padres, como pareja, como persona, pero no ser capaces de apreciar todo lo positivo que tenemos puede llevarnos a un nivel de exigencia y perfección demasiados elevados para nuestra felicidad. Así que <strong>mi invitación </strong>de hoy, <strong> es que empieces a Centrarte en todo lo bueno que tienes, </strong><strong>Te propongo que cojas un boli, un papel y:</strong><ol><li><strong>Apunta ese 80 % de cosas positivas que tienes en tu vida,</strong></li><li><strong>Pon todas las cualidades que tienen tus hijos&nbsp;</strong></li><li><strong>Escribe todas las cosas que te aportan tus peques</strong></li><li><strong>Apunta las cualidades positivas que tiene tu pareja.</strong></li><li><strong>Anota las cosas en las que te sientes apoyada por tu pareja</strong></li></ol> Una vez tengas ese listado <strong>te propongo que expreses agradecimiento tanto a tus hijos como a tu pareja (si la tienes) por ser como son,</strong>&nbsp; <strong>diciéndoles todo lo bueno que tienen</strong> y dejando en un segundo lugar lo que podrían mejorar. Uno se siente fenomenal cuando le dan aliento y le expresan todo lo bueno que hay en él. <strong>Te animo a que pruebes a hacerlo y si te apetece me cuentes la reacción o respuestas de tu familia.</strong><strong><em>Si quieres que te de asesoramiento para cualquier dificultad que te encuentres en tu familia, tanto con tus hijos como con tu pareja, sólo tienes que escribirme a info@patriciacoach para solicitar tu sesión personalizada. </em></strong><strong><em>Estaré encantada de acompañarte en tu proceso de cambio.</em></strong><strong>Te espero al otro lado ;)</strong> Hasta el martes que viene! <strong>Un Abrazo</strong><strong>Patricia Coach</strong></div></div>
</div></div></div></div></div></div> ]]></content:encoded><pubDate>Mon, 17 Sep 2018 14:17:58 +0200</pubDate></item><item><title><![CDATA[Qué hacer si pierdes la paciencia con tus hijos]]></title><link>https://www.patriciacoach.com/blogs/post/1703</link><description><![CDATA[Cómo llevas el verano? Nosotras en casa depende del día , será el calor, el cambio de rutinas, el ver más dibujos que de costumbre, el no estar con su ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="zpcontent-container blogpost-container "><div data-element-id="elm_wBI5UzM8TwiB2vKBXFkgXw" data-element-type="section" class="zpsection "><style type="text/css"></style><div class="zpcontainer-fluid zpcontainer"><div data-element-id="elm_APu2nQtwSh-ZOnGfeUsLHg" data-element-type="row" class="zprow zprow-container zpalign-items- zpjustify-content- " data-equal-column=""><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_iOdDXvgzRm6CKu2hOKATHA" data-element-type="column" class="zpelem-col zpcol-12 zpcol-md-12 zpcol-sm-12 zpalign-self- "><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_r8JKXXDRQVqlur6k4da0uA" data-element-type="text" class="zpelement zpelem-text "><style></style><div class="zptext zptext-align-center " data-editor="true"><div>Cómo llevas el verano? <strong>Nosotras en casa depende del día</strong>, será el calor, el cambio de rutinas, el ver más dibujos que de costumbre, el no estar con sus amigos… quién sabe, pero el resultado es que <strong>hay días en los que mi pequeña está más nerviosa que de costumbre</strong>, sumado a que <strong>yo tampoco estoy en una época</strong> demasiado <strong>tranquila</strong>, <strong> te puedes imaginar</strong> cuál es <strong>el</strong><strong>resultado.</strong><strong>Momentos de esos que luego te arrepientes</strong> porque no has conseguido mantener la calma, porque <strong>has saltado en automático</strong> y lo que era una situación tensa se convierte en el rosario de la aurora: <strong>niña desbordada y adulta igual.</strong> Después viene el sentimiento de <strong>culpa por no haber actuado</strong><strong>como me hubiera gustado</strong> y ya, cuando pasa un poco más de tiempo y dejo de fustigarme por no ser perfecta, <strong>viene a mi cabeza</strong> la gran frase de la Disciplina Positiva que me vuelve al mundo terrenal y me recuerda que soy humana: <blockquote><p style="text-align:center;"><strong>Los errores son maravillosas oportunidades para aprender</strong></p></blockquote> Y así es, &nbsp; <strong>todos nos equivocamos</strong> alguna vez, lo bueno es que podemos sacar algo positivo de ello. <strong>La clave está en</strong> no culparnos por ello (algo que hacemos constantemente porque aprendimos que cuando uno hace algo mal se le castiga, humilla, en definitiva se le hace sentir mal) <strong>analizar:</strong><ul><li><strong>Por qué llegamos a esa situación</strong>,</li><li><strong>De qué puede servirnos eso que pasó</strong>,</li><li><strong>Qué podemos hacer para no volver a caer en ello</strong> y</li><li><strong>Cómo enseñarles a nuestros hijos</strong> algo diferente a lo que nosotros aprendimos: <strong>el valor de ser imperfectos</strong>, como diría Rudolf Dreikurs (más sobre él aquí : <a href="http://disciplinapositivaespana.com/disciplina-positiva-origenes-y-actualidad/">http://disciplinapositivaespana.com/disciplina-positiva-origenes-y-actualidad/</a>)</li></ul><strong>Utilizar las “Tres `R´ de la Recuperación” de la Disciplina Positiva, es una excelente manera para recuperarse de los errores.</strong><ol><li><strong>Reconocer</strong>: Diciendo “cometí un error”</li><li><strong>Reconciliar:</strong> Diciendo “lo siento”</li><li><strong>Resolver:</strong> Diciendo “ Encontremos juntos una solución”</li></ol> Usar las Tres R no falla, hoy mismo las he usado y el resultado ha sido sin duda algo de lo que tanto mi hija como yo hemos aprendido. No sólo me he sentido mejor porque he podido ser honesta con mi hija diciéndole lo que me había pasado y disculpándome, si no que <strong>mi hija</strong> también <strong>se ha dado cuenta de su comportamiento y se ha disculpado.</strong><strong>Conclusión</strong>: las dos fundidas en un abrazo diciéndonos lo mucho que <strong>nos queremos</strong>. Lo importante: está aprendiendo a no ver como algo horrible el equivocarse y para mí eso ya es un gran logro, ya que para mí el tema de la auto exigencia y la perfección es algo que no siempre consigo dejar atrás. Algo tan sencillo como es disculparse puede hacernos volver a conectar con nuestros pequeños, algo fácil que muchas veces los adultos no hacemos (ni con otros adultos, ni con nuestros hijos), aunque curiosamente luego esperamos que cuando nuestros pequeños se enfadan con sus amigos reconozcan sus errores y se disculpen. Mi invitación: <strong>predicar con el ejemplo. </strong><strong>Te propongo que</strong> la siguiente vez que te equivoques con tus hijos y pase el temporal, &nbsp; <strong>utilices las Tres R de la Recuperación de los errores. </strong> Si te apetece cuéntame cómo te has sentido usándolas y cuál ha sido la respuesta de tu hijo. <strong><em>Si prefieres que te oriente personalmente a utilizarlas escríbeme a </em></strong><a href="mailto:info@patriciacoach.com"><strong><em>info@patriciacoach.com</em></strong></a><strong><em> y concretaremos un día para tu sesión.</em></strong> Me despido hasta el martes que viene, que seré breve porque ya estaré a medio gas ;) Disfruta del verano! <strong>Un Abrazo!</strong></div></div>
</div></div></div></div></div></div> ]]></content:encoded><pubDate>Mon, 09 Jul 2018 07:25:50 +0200</pubDate></item><item><title><![CDATA[¿Cómo conectar con tu hijo?]]></title><link>https://www.patriciacoach.com/blogs/post/como-conectar-con-tu-hijo</link><description><![CDATA[¿Cómo estás? Hoy quiero hablarte sobre La Conexión, palabra que caracteriza a la Disciplina Positiva y que tiene que ver con el fortalecer el vínculo ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="zpcontent-container blogpost-container "><div data-element-id="elm_RlE8VnujSMeEHG1NKaFrYA" data-element-type="section" class="zpsection "><style type="text/css"></style><div class="zpcontainer-fluid zpcontainer"><div data-element-id="elm_JkX23eCESj2vMqOSzZWR_Q" data-element-type="row" class="zprow zprow-container zpalign-items- zpjustify-content- " data-equal-column=""><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_ndHVserOTTyYU5B6o3kamw" data-element-type="column" class="zpelem-col zpcol-12 zpcol-md-12 zpcol-sm-12 zpalign-self- "><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_zxQ9KKUCSo2jIjtJ9REQ9A" data-element-type="text" class="zpelement zpelem-text "><style></style><div class="zptext zptext-align-center " data-editor="true"><div>¿Cómo estás? Hoy quiero hablarte sobre La <strong>Conexión, palabra que caracteriza a la Disciplina Positiva y que tiene que ver con el fortalecer el vínculo y la comunicación con nuestros hijos</strong><h3><strong>&nbsp;Qué cosas puedes hacer para conectar con tus hij@s?</strong></h3><strong>Me gustaría que por unos instantes</strong> cerraras tus ojos, respiraras profundamente y <strong>visualizaras la primera vez que miraste a los ojos a tu hijo, la primera vez que le acariciaste, que le escuchaste, que sentiste su olor.</strong> Permítete unos segundos para recordar todo lo que observabas estando en ese momento, qué cosas había a tu alrededor, qué sonidos escuchabas, qué&nbsp; sentías cuando os conocisteis por primera vez…. <strong> disfruta de ese momento.</strong><strong>Te invito a que ese recuerdo lo tengas presente cuando te dirijas a tu hijo</strong>, <strong>sobre todo cuando te sientas desconectado a él</strong>, <strong>cuando</strong> sus enfados, sus gritos, sus insultos, sus desbordes emocionales sean tales que <strong>no sepas qué hacer.</strong> Te propongo que tan sólo cierres los ojos, respires y vuelvas a sentir aquellas emociones que sentías cuando os conocisteis. <h3>Te propongo 5 pautas para saber cómo conectar con tu hij@:</h3><ol><li><strong>Ponte a su altura, mírale a los ojos, tócale, acaríciale, escúchale con la misma atención que la primera vez que os conocisteis</strong>, para que se sienta protegido cada vez que te acerques a él.</li><li><strong>Conviértete en su cómplice, en su guía,</strong> en su persona de confianza, para que ese vínculo se vaya haciendo cada vez más fuerte con el tiempo.</li><li><strong>Mantente callado cuando te hable y escucha con atención</strong>, sin comentarios, sin juicios, sin etiquetas, dándole apoyo incondicional.</li><li><strong>Dedícale tiempo con presencia</strong>, juega, pasea, canta, baila….sin distracciones, tan sólo estando para él y con él.</li><li><strong>Hazle partícipe y que sienta que pertenece</strong>, así se sentirá querido, involúcrale en tus aficiones, coméntale cosas de tu trabajo, exprésale cómo te sientes...</li></ol> Con estas 5 pautas <strong>podrás contribuir a que el lazo que os une no se rompa nunca</strong>, pase el tiempo que pase. <i>Cualquier cosa que necesites me tienes al otro lado, sólo tienes que escribirme a </i><a style="font-style:italic;" href="mailto:info@patriciacoach.com">info@patriciacoach.com</a><i>&nbsp;y estaré&nbsp;encantada de acompañarte en tu proceso de cambio</i><strong>Un Abrazo</strong><strong>Patricia Coach</strong></div></div>
</div></div></div></div></div></div> ]]></content:encoded><pubDate>Mon, 14 May 2018 11:41:31 +0200</pubDate></item><item><title><![CDATA[¿Qué te cuesta más dar o recibir?]]></title><link>https://www.patriciacoach.com/blogs/post/te-cuesta-mas-dar-recibir</link><description><![CDATA[Cómo estás? Yo llena de energía después de un fin de semana muy muy especial, ha sido un Retiro Familiar maravilloso lleno de experiencias, aprendiza ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="zpcontent-container blogpost-container "><div data-element-id="elm_m2uTGJ_kTKaqAhMseLtTRw" data-element-type="section" class="zpsection "><style type="text/css"></style><div class="zpcontainer-fluid zpcontainer"><div data-element-id="elm_m207U6HGREauNWhJxlz1SQ" data-element-type="row" class="zprow zprow-container zpalign-items- zpjustify-content- " data-equal-column=""><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_iGhJFSApRbeNIY76fJFH5g" data-element-type="column" class="zpelem-col zpcol-12 zpcol-md-12 zpcol-sm-12 zpalign-self- "><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_ndSFsNBaQsu6FP0BxZkqCw" data-element-type="text" class="zpelement zpelem-text "><style></style><div class="zptext zptext-align-center " data-editor="true"><div>Cómo estás? Yo llena de energía después de un fin de semana muy muy especial, <strong>ha sido un Retiro Familiar maravilloso lleno de experiencias, aprendizajes y emociones.</strong> Un entorno espectacular, unas cocineras magníficas que nos atendieron con muchísimo cariño, compañeras de trabajo con una profesionalidad increíble y familias con unos corazones tan grandes que no sé cómo les caben en el pecho. <strong>Con tanta emoción vengo muy removida y algo pensativa.</strong> Han sido tantas palabras de agradecimiento, tantos abrazos, tantas miradas de complicidad, que <strong>no puedo dejar de sentirme AGRADECIDA por las personas que se cruzan en mi vida.</strong> Y reconozco que s <strong>iento una sensación agradable al recibir tantos gestos bonitos pero también hay mucho en mí que se remueve</strong>, ya que me doy cuenta que <strong> me cuesta recibir halagos, soy mucho más de decirlos que de recibirlos.</strong> Pensando sobre ello llego a la conclusión que igual que me gusta dar, <strong>he de aprender a recibir sin tener que por ello querer compensar al otro.</strong><strong>Aceptar que cuando algo agradece se hace desde el corazón sin esperar nada a cambio</strong>, algo que tengo claro cuando yo doy pero no cuando recibo. Así que aquí <strong>me tienes, feliz</strong> de recibir tantos comentarios bonitos, tantos gestos de apoyo <strong> y deseando seguir orientando a más personas,</strong> porque realmente es lo que me apasiona. <strong>Y a ti, ¿te cuesta más dar o recibir agradecimientos?</strong></div></div>
</div></div></div></div></div></div> ]]></content:encoded><pubDate>Mon, 23 Apr 2018 14:11:29 +0200</pubDate></item><item><title><![CDATA[9 Claves que puedes utilizar cuando tu hijo tiene una &quot;rabieta&quot;]]></title><link>https://www.patriciacoach.com/blogs/post/9-claves-puedes-utilizar-cuando-hijo-una-rabieta</link><description><![CDATA[Hace un tiempo te hablé de cómo llevar la calma a tu día a día, te mostré algunas pautas para que fueras consciente de cómo observar, parar y respirar ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="zpcontent-container blogpost-container "><div data-element-id="elm_pSifQsd5RxO3xIEqsdm3mw" data-element-type="section" class="zpsection "><style type="text/css"></style><div class="zpcontainer-fluid zpcontainer"><div data-element-id="elm_zyz2_2kgT9aHA16V_Dda6A" data-element-type="row" class="zprow zprow-container zpalign-items- zpjustify-content- " data-equal-column=""><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_k3q_3eJYSn-I3eX6oB0amQ" data-element-type="column" class="zpelem-col zpcol-12 zpcol-md-12 zpcol-sm-12 zpalign-self- "><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_n0m3FHfDSvCk9gEyS_CxZQ" data-element-type="text" class="zpelement zpelem-text "><style></style><div class="zptext zptext-align-center " data-editor="true"><div>Hace un tiempo te hablé de cómo llevar la calma a tu día a día, te mostré algunas pautas para que fueras consciente de cómo observar, parar y respirar, antes de responder a tus hijos y <strong>hoy mi propuesta es</strong> dar un paso más, <strong>mostrarte cómo aprender a gestionar las emociones de tus pequeños.</strong> Insisto en que <strong>el primer paso está en nosotros,</strong> si tu hijo está invadido por la ira, rabia, tristeza, frustración… y tú vas como una mona el cómo termine la escena es fácil de imaginar, todos revueltos y con un final desagradable para todas las partes, ellos se sentirán mal y no aprenderán nada acerca de esa emoción&nbsp; y tú al dejarte llevar sin más, puede que luego te sientas culpable por haber reaccionado de una manera poco equilibrada. Mi primera invitación es que te quites la culpa de encima, somos humanas. <strong>En más de una ocasión no lo harás como te hubiera gustado, pero para eso están los errores, para tomar consciencia y aprender a hacerlo de otra manera,</strong> además de la oportunidad de mostrarle a tu hijo que tú, al igual que él, también te equivocas y pides disculpas. Decirte que,&nbsp; aun tomando consciencia,&nbsp; habrá días y días, pero si vas incorporando estos hábitos llegará un momento en el que los sigas de manera automática y cuando tu hijo esté ante una emoción desbordada sabrás encauzar ese momento con firmeza, amabilidad y respeto. Voy al tema en cuestión: <strong>¿Qué hacer en el momento cumbre de la rabieta? , te propongo:&nbsp;</strong><h3><strong>9 Claves que puedes utilizar cuando tu hijo tiene una &quot;rabieta&quot;:&nbsp;</strong></h3> Después de haber parado tú, observarte a ti, a la situación, respirar profundo y repetirte&nbsp; una y otra vez mentalmente: “Es solo un niño y esta situación pasará”, mis sugerencias son: <ol><li><strong>Conecta con tu hijo</strong>, ponte de rodillas por debajo de sus ojos, mantén una posición calmada, receptiva y, si se deja, tócale, acaríciale, dale un fuerte abrazo.</li><li><strong>Valida su emoción </strong>diciéndole: “Comprendo cómo te sientes”, aunque no te guste el comportamiento de ese momento, acepta sus sentimientos. Hay un motivo, aunque tú no lo entiendas, por lo que se ha desbordado emocionalmente.</li><li><strong>Reconoce e identifica su emoción</strong>: “ Te veo muy enfadado ( triste o lo que sea ) “</li><li><strong>Habla menos y Escucha más</strong>, no le sermonees, déjale que te cuente lo sucedido, si es que te dice algo al respecto y busca las emociones que te está comunicando e intenta entenderle.</li><li><strong>Aborda la conducta</strong> diciéndole: “Pegar, morder, duele”, “Gritar aquí así molesta”, “Tienes mucha fuerza y así haces daño”. Se trata de describir la consecuencia de su comportamiento, sin entrar a juzgarlo.</li><li><strong>Propón alternativas</strong>: “Si necesitas morder puedes hacerlo en este mordedor” (en la etapa oral necesitan soltar su tensión en la boca y es muy frecuente que utilicen la boca para expresar sus emociones). Puedes decirle: “Esto no me gusta, trátame bien”, “los brazos y las manos también sirven para dar abrazos y caricias, mira prueba”.</li></ol> Cuando son más mayores, a partir de los tres años, puedes preguntarle: “¿Puedes decírmelo de otra forma?”.&nbsp; A veces&nbsp; no saben transmitir lo que sienten y lo hacen pegando, gritando, mordiendo, si no te contestan prueba a ponerle tú palabras para así mostrarle que hay otras maneras. “Puedes decírmelo con un tono más bajito”, “prueba a decírmelo tratándome bien”, “¿puede que quieras ese juguete que te han quitado?”… <ol start="7"><li><strong>Establece normas y límites claros</strong>: “Nosotros no permitirnos hacernos daños” “Nosotros nos respetamos y nos tratamos bien. Estas normas también son para los adultos, ojo!.</li></ol> Si sigue gritando, mordiendo, pegando, te puedes alejar&nbsp; y quedándote en la misma habitación decirle: “cuando estés preparado para tratarme bien avísame” y cuando te avise te acercas, le abrazas y cambias de tercio. <ol start="8"><li><strong>Cambia de actividad</strong>, utilizar el humor o empezar con un juego le ayudará a salir de la emoción y volver a sentirse conectado contigo.</li><li><strong>Crea una zona de Tiempo Fuera Positivo junto con tu hijo</strong> ( herramienta de DP):</li></ol> Decorad un espacio de la casa con cosas que puedan ayudar a calmaros, tu pequeño puede participar eligiendo qué juguetes quiere que estén en ese espacio, dile que tienen que ser aquellos que le transmitan calma. Pueden ser peluches suaves, cojines, cuentos, pelotas blanditas, papeles para romper o tirar a una papelera. Cuando ya tengáis decorada esa zona cuéntale a tu hijo que, &nbsp;a partir de ese momento, cuando necesite sentirse mejor, tendrá la posibilidad de <strong><em>ir libremente</em></strong> a ese lugar de la casa. <strong><em>Es una opción, no una obligación</em></strong> (nada que ver con el rincón de pensar o el: “vete a tu cuarto castigado”) siempre se le pregunta si quiere ir y puede ir sólo o contigo, acompañarle al principio es una buena opción para que se sienta respaldado por ti. Es importante que esa zona de&nbsp; tiempo fuera positivo pueda ser para los adultos también, es fundamental ser ejemplo para nuestros niños y mostrarles que cuando nosotros estamos desbordados emocionalmente también usamos ese u otro espacio, para calmarnos. <strong>Una vez pasado el temporal</strong> y ambos estéis tranquilos y receptivos p <strong>uedes trabajar con él qué cosas podéis hacer para buscar soluciones.</strong> Como todo aprendizaje requiere entrenamiento así que paciencia y constancia. Te animo a que lo interiorices, lo pruebes y vayas convirtiendo estas pautas en tus nuevos hábitos y me cuentes qué cambios se dan en tu hogar. <em>Para lo que necesites me tienes al otro lado, puedes escribirme a info@patriciacoach.com y te acompañaré de manera personalizada para que ayudarte a gestionar los desbordes emocionales de tu hijo.</em> Un Abrazo! Patricia Coach &nbsp;</div></div>
</div></div></div></div></div></div> ]]></content:encoded><pubDate>Mon, 16 Apr 2018 19:12:41 +0200</pubDate></item></channel></rss>