patriciacoach

Lo que mi hija me enseñó sobre nombrar la tristeza

20.10.26 09:57 AM Comment(s) By Patricia Castaño

Hola,


Hoy quiero contarte algo personal, porque creo que le va a dar sentido a lo que llevo semanas compartiendo contigo acerca de cómo gestionar nuestras emociones y cómo acompañar las de nuestros hijos. 


Cuando me separé del padre de mi hija, ella tenía 4 años. 


Me esforcé muchísimo por sostenerlo todo bien delante de ella. 


Hice todo lo posible para que no me viera llorar porque creía que si no me veía no se daría cuenta de mi tristeza. 


Cuidaba cada gesto, cada palabra, cada silencio y pensaba que así la estaba protegiendo.


Y un día, en medio de todo aquello, me dijo algo que no he olvidado: que me veía triste muchos días seguidos, y que quería verme contenta.


No me había visto llorar ni una sola vez y aun así lo sabía.


Ahí entendí algo que cambió por completo cómo acompaño las emociones, las mías y las de mi hija, me di cuenta que, queramos o no, los niños perciben. 


Perciben mucho antes de que tengan palabras para explicarlo, y mucho más de lo que creemos que disimulamos. 


Y cuando perciben una cosa y nosotras les decimos otra, “estoy bien” cuando no lo estamos, no les tranquiliza, les confunde, poorque lo que sienten y lo que escuchan no coincide, y esa incoherencia es mucho más inquietante para ellos que la propia tristeza.


Así que cambié de estrategia. 


Empecé a nombrarle lo que sentía, con palabras sencillas y verdaderas: “mamá está triste porque está pasando una época difícil, pero en un tiempo estaré bien.”


Creo que fue uno de los regalos más importantes que le he hecho, porque, nos guste o no, nuestros hijos van a atravesar sus propias tormentas a lo largo de la vida: pérdidas, decepciones, rupturas, momentos difíciles que no vamos a poder evitarles y lo que de verdad determina cómo las van a vivir no es si nosotras fuimos siempre fuertes delante de ellos, es si aprendieron, viéndonos a nosotras, que las emociones difíciles se pueden nombrar, sentir y atravesar sin romperse.


Eso no se enseña evitando que nos vean tristes. 


Se enseña mostrándoles que se puede estar triste, decirlo, y seguir estando bien.


Si tú también sientes que cargas sola con lo que sientes, intentando que tus hijos no lo noten, y notas que eso te pesa cada vez más, quiero decirte algo: no hace falta que sigas haciéndolo sola.


En una sesión exploratoria online de una hora, hablamos de tu situación concreta, sin que tengas que llegar con nada resuelto ni explicado de antemano, y vemos juntas cómo empezar a nombrar lo que sientes, tanto para ti como para acompañar a tus hijos en lo que están viviendo.


Puedes reservar tu sesión exploratoria abajo, aprovéchalo porque sólo la voy a ofrecer gratuita durante este mes de octubre para no saturar mi agenda.


Un abrazo,
Patricia


QUIERO RESERVAR UNA SESIÓN GRATUITA
Share -