Lo que vi en Miami me recordó algo importante:
muchas de nuestras decisiones no empiezan en nosotras
Hola,
La semana pasada volví de Miami después de varios días facilitando talleres de constelaciones familiares, y hay algo que sigue resonando fuerte dentro de mí.
Más allá de los países de origen o las historias aparentes… se repetía un mismo patrón:
Muchas personas están viviendo consecuencias de historias familiares que nunca conocieron del todo.
No porque quieran.
No porque lo elijan conscientemente.
Sino porque lo llevan inscrito, a un nivel profundo.
Te pongo un ejemplo muy habitual que apareció:
Una mujer cuyo abuelo murió joven.
Su abuela quedó sola, con varios hijos, y sacó adelante a la familia como pudo.
Fue una mujer fuerte, valiente, admirable.
Pero en el sistema quedó grabado algo más que la fuerza:
“Las mujeres pueden solas.”
“No se puede depender de un hombre porque te puede dejar sola.”
“Si amas, te va a doler.”
Generaciones después, muchas mujeres sienten que:
Les cuesta apoyarse en su pareja
Se sienten más tranquilas haciéndose cargo de todo
Eligen hombres emocionalmente ausentes
Viven con una sensación interna de “mejor no necesitar a nadie”
O menosprecian, critican o dejan de lado a los hombres porque creen que no les necesitan en sus vidas
Y no entienden por qué, aunque conscientemente desean una relación de equipo.
No es mala suerte.
No es que elijan mal.
Muchas veces es lealtad inconsciente a una historia que empezó antes.
Esto lo veo constantemente también en madres que:
Se exigen ser fuertes todo el tiempo
Les cuesta pedir ayuda
Se sienten culpables si descansan
O viven la maternidad con más carga de la que les gustaría
No porque no amen a sus hijos, sino porque, sin darse cuenta, están intentando compensar historias de sacrificio anteriores.
Las constelaciones familiares no son algo místico ni esotérico.
Son una herramienta que permite ver dinámicas inconscientes que operan en los sistemas familiares.
Dicho sencillo: hacen visible lo que está influyendo en tu vida sin que te des cuenta.
Cuando una dinámica se ve, deja de tener el mismo poder y ahí aparece algo muy importante: el poder de la Elección.
Elección para amar distinto.
Para relacionarte distinto.
Para maternar distinto.
Para vivir con menos peso.
Así que, si sientes que hay áreas de tu vida donde repites patrones,
si notas bloqueos que no logras entender,
o si simplemente tienes curiosidad por mirar tu historia desde otro lugar,
puedes realizar una constelación individual conmigo.
Es un espacio seguro, respetuoso y profundamente revelador.
Si te resuena, escríbeme por mensaje directo o responde a este correo y lo vemos juntas.
Con cariño,
Patricia Coach
