patriciacoach

Una reflexión sobre el amor (más allá de San Valentín)

15.02.26 01:36 PM Comment(s) By Patricia Castaño

Una reflexión sobre el amor (más allá de San Valentín)

Hola, 


Como seguro sabes (imposible no darse cuenta con todos los supermercados y centros comerciales llenos de corazones) el sábado pasado fue 14 de Febrero, San Valentín.


Y mientras veía corazones, flores y mensajes sobre el amor, sentí el deseo profundo de escribirte y compartirte una reflexión del Amor desde otro lugar.


No desde el amor romántico.

No desde la pareja.


Sino desde el origen.


Desde la mirada sistémica, comprendemos que nuestra primera experiencia de amor no fue con una pareja.


Fue con nuestros padres, en cómo nos miraron, en cómo nos sostuvieron, en cómo nos nombraron, en cómo nos hicieron sentir deseadas… o no.


Especialmente, la mirada de mamá es la que nos mostró la salida al mundo.

A través de sus ojos aprendimos, de forma inconsciente, si el mundo es un lugar seguro.


Si merecemos estar.

Si merecemos recibir.

Si somos dignas de amor.


Y aquí viene algo importante: muchas madres amaron tanto como pudieron…pero no siempre como necesitaban sus hij@s


No por falta de amor, sino porque ellas mismas cargaban historias no resueltas:


Carencias.

Dolores.

Amores interrumpidos en su propio sistema familiar.


Y es que cuando una madre no pudo amar como necesitaba, el niño no lo interpreta como una limitación de mamá, lo interpreta como:


“hay algo mal en mí”.

“no soy suficiente”.

“no merezco”.


Y así, sin darnos cuenta, crecemos con la sensación de que el amor fue interrumpido.


Tal vez creciste sintiendo que tenías que esforzarte para ser amada.

Tal vez aprendiste a ser fuerte demasiado pronto.

Tal vez te acostumbraste a dar más de lo que recibes.

Tal vez te cuesta recibir, confiar, sostener relaciones sanas.


Nada de eso significa que estés rota.


Nada de eso significa que haya algo mal en ti.


Significa que hay una parte de tu historia que pide ser mirada, porque la forma en que nos amaron, o no pudieron amarnos, influye directamente en:


• Cómo nos hablamos
• Cómo nos tratamos
• Lo que permitimos
• Lo que creemos merecer
• El tipo de vínculos que elegimos


Sanar no es culpar a nuestros padres.
Sanar no es señalar.

Sanar es comprender.
Sanar es reconocer que hicieron lo que pudieron con las herramientas que tenían.
Sanar es devolverles lo que no nos pertenece.

Y quedarnos con nuestra vida.


Cuando miramos nuestro origen con amor, algo profundo se ordena porque dejamos de buscarnos afuera, dejamos de exigirnos tanto y empezamos, poco a poco, a construir un amor más amable con nosotras mismas. Y ese… es el verdadero inicio del amor.


Si al leer esto sientes que algo se mueve dentro, si reconoces patrones, emociones, recuerdos, quiero decirte que no tienes que hacerlo sola.


Si sientes que es tu momento de profundizar, puedes agendar una sesión conmigo.


Será un espacio seguro, amoroso y respetuoso para tu proceso.


Gracias por estar aquí.


Gracias por permitirte mirar tu historia.


Con cariño,

Patricia

QUIERO UNA SESIÓN
Share -